La vida es un campo de batalla; todos los días tenemos una cita con lo superior y la manera de cumplir con ella es el supremo combate. No se trata de ganar o de evitar la derrota, sino de vivir en plenitud. Las armas que usamos marcan la perspectiva; el amor y la belleza, la reverencia y el humor son las armas del kaminante-guerrero, lo cotidiano es el contexto, todo tiempo es el momento, el enemigo no está afuera.
El poder del Perdón
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La Psicología descubre el poder del Perdón Perdonar a otro por una profunda
injusticia lleva su tiempo Entrevista de Zenit a Robert Enright.(
Extracto) Ro...
Hace 7 años
1 comentario:
Qué bueno! Me ha encantado. ¿Lo escribiste tú?
Muchos besos.
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